Rainer Werner Fassbinder


el genio alemán

"Ángeles sin brillo" (1957)

The tarnished angels (1957) es el único Sirk en blanco y negro que he podido ver. Es la película donde tuvo mayor libertad. Una película increíblemente pesimista. Su punto de partida es una historia de William Faulkner que desgraciadamente no conozco. Parece que Sirk la trata con la conveniente falta de respeto.

Esta película, como La strada (1954) de Federico Fellini, muestra una profesión en vías de desaparición. Robert Stack es un viejo piloto de la primera guerra mundial. Nunca ha querido hacer otra cosa más que volar, lo cual explica que ahora participe en demostraciones aéreas alrededor de postes. Dorothy Malone es su mujer, hace un espectáculo de salto en paracaídas. Apenas ganan para vivir. Robert Stack es muy valiente, pero como no sabe nada de motores tiene un mecánico, Jack Carson, el tercer miembro del equipo, que está enamorado de Dorothy.

Robert y Dorothy tienen un hijo al que Rock Hudson encuentra cuando los otros pilotos se burlan de él: "¿Quién es tu padre hoy, guapo, Jack o Robert?". Rock es periodista, quiere escribir un artículo fuera de lo normal sobre estos saltimbanquis del cielo que tienen aceite de motor en las venas en lugar de sangre. Resulta que los Shumann no tienen donde alojarse y Rock Hudson les invita a su casa. Durante la velada Dorothy y Rock traban amistad. Tenemos la impresión de que ambos podrían tener un montón de cosas que decirse.

Rock pierde su trabajo, uno de los aviadores se estrella durante una carrera, Dorothy se ve obligada a prostituirse por un avión ya que el de Robert está averiado. Finalmente, Rock y Dorothy no tienen tantas cosas que decirse; Jack Carson arregla un avión estropeado, Robert se monta en él y se mata. Sólo fracasos. Esta película no es más que una acumulación de fracasos. Dorothy está enamorada de Robert, Robert está enamorado de la aviación, Jack Carson está enamorado de Robert o ¿de Dorothy y Rock?. Rock no está enamorado de Dorothy ni ella de él. La película nos hace creer durante un breve instante que lo están, pero no es más que una ilusión, lo mismo que ellos dos piensan algunos segundos ¿qué puede ser...?. Hacia el final de la película, Robert dice a Dorothy que dejará de volar después de esta carrera. Y por supuesto entonces es cuando se mata. Sería impensable que Robert pudiera vincularse más a Dorothy que a la muerte.

En esta película la cámara no para de moverse: gira al igual que los personajes, como si realmente sucediera algo. Todo está tan acabado que cada uno haría mejor renunciando y dejándose enterrar: ¡Los travellings en esta película, los planos con grúa, las panorámicas!... Douglas Sirk mira con tanta ternura y esplendor a estos cadáveres que empezamos a pensar que algo no funciona porque estas personas que están tan bien estén tan acorraladas. Lo que no funciona proviene del miedo y la soledad. Pocas veces he sentido el miedo y la soledad como en esta película. El público está en la sala como el hijo de los Shumann junto a la tribuna: somos capaces de ver lo que ocurre, quisiéramos precipitarnos para ayudar pero, pensándolo bien, ¿qué puede hacer un chiquillo contra un avión que se estrella? Todos son culpables de la muerte de Robert. Por eso, después se pone tan histérica Dorothy Malone. Lo sabía... Y Rock Hudson que quería un scoop. Una vez que lo ha conseguido comienza a gritar a sus compañeros. Y Jack Carson, que no tendría que haber reparado el avión, pregunta: "¿Dónde están todos?". Lástima que no se haya dado cuenta antes de que nunca ha habido nadie.

Todas estas películas muestran cómo las personas se engañan a sí mismas y por qué están obligadas a hacerlo. La primera vez que Dorothy vio a Robert fue en un cartel, la imagen de un piloto, y se enamoró de él. Evidentemente, Robert no se parecía en nada a ese cartel. ¿Qué se puede hacer? Engañarse. Y se encuentran en esta situación. Y nos decimos, y queremos decirle, que no está obligada a perseverar, que su amor por Robert no es el amor verdadero. ¿Y entonces? La soledad es más fácil de soportar si se conservan las ilusiones... Y ahí están arrinconados en esta situación. Pero creo que esta película muestra que las cosas no son realmente así. Sirk ha hecho una película donde la acción no se interrumpe, donde pasan cosas sin cesar y la cámara siempre está en movimiento, y comprendemos muchas cosas sobre la soledad y la forma en que nos empuja a la mentira. Y qué lástima que estemos obligados a mentir, y qué estúpido es.

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