Rainer Werner Fassbinder


el genio alemán

"Tiempo de amar, tiempo de morir" (1957)

A time to love and a time to die (1957) es la historia de John Gavin, que llega de permiso a Berlín desde el Frente del Este. La casa de sus padres ha sido bombardeada. Por casualidad se encuentra con Liselotte Pulver, a la que conoció cuando eran niños. Como ambos están desesperados y solos empiezan a enamorarse.

El título de la película le va bien: Tiempo de amar, tiempo de morir. Es tiempo de guerra, evidentemente tiempo de morir. Y en Douglas Sirk, donde hay muerte, bombas, frío y lágrimas puede desarrollarse el amor. Liselotte Pulver ha plantado perejil en el alfeizar de su ventana, única huella de vida entre los escombros. Desde el principio es evidente que John Gavin morirá al final y en cierto modo su muerte no tendrá que ver nada con la guerra. Una película sobre la guerra tendría que ser diferente. Esta es una película sobre una forma de ser. Sobre la guerra como circunstancia y terreno para el amor.

Si estos mismos personajes, Liselotte Pulver y John Gavin se hubiesen encontrado, por ejemplo, en 1971, se habrían reído, se habrían dicho: "¿Qué tal?¡Qué coincidencia!"; y ahí habría acabado todo. En 1945 su amistad puede convertirse en un gran amor. Y es verdad. El problema no es el amor. Los problemas se plantean en el exterior. En el interior dos seres pueden sentir ternura el uno por el otro. Por primera vez en Douglas Sirk vemos un amor normal y a personas que no tienen nada de excepcionales. Miran con ojos sorprendidos lo que pasa a su alrededor. Todo les parece incomprensible, las bombas, la Gestapo, la locura. En tal situación el amor es la menos complicada de todas las cosas, la única que es posible comprender. Y se cobijan en él. Pero no quisiera imaginar lo que les habría sucedido si John hubiese sobrevivido a la guerra. La guerra y sus horrores no son más que un decorado. Nadie puede hacer una película sobre la guerra en sí misma; lo importante podría ser la forma en que las guerras empiezan, lo que producen en las personas, lo que dejan tras de sí.

Esta no es una película pacifista; no pensamos ni un segundo Sin esta sucia guerra todo iría bien, ni nada por el estilo. La novela de Eric Maria Remarque Tiempo de amar, tiempo de morir es pacífica. Remarque dice que sin la guerra su amor sería eterno. Sirk dice que sin la guerra no habría amor en absoluto...

Volver - Continuar